Ene
Will Smith se embarca en un viaje de 42 mil kilómetros “De Polo a Polo” con National Geographic
Por. Miguel Ángel Pérez Merchant

En una colaboración con National Geographic, el actor estadounidense Will Smith se embarcó en un viaje de 42 mil kilómetros, si literal de Polo a Polo, como lleva el título en inglés “Pole to Pole”. Se estrenará en Disney+ y en Hulu este 14 de enero de este 2026.
Will Smith se embarca en una expedición épica de 42,000 kilómetros que lo lleva desde el Polo Sur hasta el Polo Norte. La idea no es sólo viajar, sino seguir el ritmo de las estaciones y descubrir cómo los ecosistemas de la Tierra están conectados por hilos invisibles.

La travesía que realizará el actor Will Smith en este documental de expedición, es un viaje en todos los climas posibles. Empieza en el desierto blanco de la Antártida, sube por las selvas de Sudamérica, cruza los desiertos de Centroamérica y Norteamérica, hasta llegar al Ártico.
A diferencia de un documental de naturaleza tradicional donde solo vemos animales, aquí vemos la reacción humana. Will Smith actúa como los «ojos del espectador», mostrando asombro, miedo y curiosidad genuina ante fenómenos naturales extremos.

En cada parada, Will se une a científicos y exploradores locales que están estudiando cómo el cambio climático y la actividad humana están transformando estos paisajes vitales.

Will Smith también grabó con National Geographic el documental “Welcome to Earth”

En «Welcome to Earth”, estrenada en 2021, Will Smith realiza una exploración similar pero con un enfoque distinto, ya que mientras que el nuevo documental se trata de un viaje lineal de Polo a Polo, el primero se centra en los rincones más ocultos y extremos del planeta para descubrir fenómenos que son invisibles para el ojo humano.
La serie propone que los seres humanos solo vemos una fracción de lo que sucede en la Tierra. Will se une a exploradores de élite para experimentar sonidos, vibraciones y espectáculos visuales que normalmente pasan desapercibidos.
Will Smith nos lleva primero a una isla remota en el Pacífico para descender al cráter de un volcán activo. El objetivo es escuchar el sonido de baja frecuencia que emite la Tierra, algo que describe como «el latido del planeta».

Luego nos sumerge en la oscuridad del océano, a más de 1,000 metros de profundidad en un sumergible para ver cómo las criaturas marinas utilizan la bioluminiscencia (luz propia) para comunicarse en la oscuridad total. Participa de cerca en el estudio de cómo miles de animales (como los ñus en África) se mueven como un solo organismo, casi como si tuvieran una mente colectiva.
Luego vemos en ese primer documental, el silencio del desierto de Namibia, pero que no es como tal, sino que está lleno de sonidos y movimientos que solo se perciben si sabes cómo «escuchar». Finalmente lo veremos en Islandia, para entender cómo incluso las cosas que parecen estáticas, como los glaciares, están en constante y violento movimiento.

