Revista Digital Interactiva

Por: Willy Belchez

Este video es un punto de inflexión técnica. Ya no estamos solo ante una coreografía en un set; es una simbiosis agresiva entre cámara y entorno. La producción destaca por el uso innovador de drones FPV (First Person View), cuyas trayectorias vertiginosas funcionan como el hilo conductor que cose dos realidades opuestas: los sets virtuales hiperrealistas (probablemente creados con tecnología de Volumen LED o XR) y la crudeza física de las calles reales.

La dirección de arte apuesta por una saturación demográfica y arquitectónica. Al sacar a las ídolos de la «caja» del estudio y lanzarlas a una arquitectura urbana real, donde la población «toma las calles», se crea una narrativa de dominación cultural. El video visualiza el sonido: los samples pegajosos de electrónica de los 90s no solo se escuchan, se ven en la velocidad de la edición. Es una identidad visual K-Pop evolucionada: masiva, colorida y la cámara vuela a través de estructuras imposibles para aterrizar en una coreografía milimétrica, fusionando el pasado musical con el futuro visual.

El video de «Jump» de BLACKPINK marca un hito en la producción musical al utilizar la cinematografía con drones FPV como herramienta narrativa principal. La cámara no observa, sino que invade el espacio, cosiendo con movimientos imposibles la brecha entre sets virtuales de vanguardia y locaciones callejeras reales. Esta técnica permite visualizar la energía de los samples de electrónica de los 90s, traduciendo el ritmo frenético de la música en trayectorias de vuelo que atraviesan la arquitectura y a la multitud.

Más allá de la técnica, la pieza reafirma la identidad del K-Pop mediante la escala: la población «toma las calles» en una demostración de poder colectivo. La mezcla de arquitectura urbana densa con la perfección de los avatares y las artistas crea una estética saturada y vibrante. Es una celebración visual donde la nostalgia sonora de los 90s choca con una dirección de arte futurista, creando un universo «bizarro» y magnético donde lo digital y lo humano son indistinguibles.