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Sony compra a Snoopy y toda la pandilla de Peanuts
Por. Miguel Ángel Pérez Merchant
Tras la adquisición del 80% de los derechos de Snoopy y su pandilla por 457 millones de dólares, Sony obtiene el control casi total sobre el amado personaje animado. Este acuerdo permitirá a Sony desarrollar nuevas películas, juegos infantiles y series animadas.
Debemos recordar que Sony ya tenía el 39% desde 2018, por lo que la operación por 457 millones de dólares, del 41% adicional, el gigante japonés ahora controla el 80% de la marca.
El otro 20% restante sigue perteneciendo a la familia de Charles M. Schulz (el creador original), lo que garantiza que la esencia de los personajes se respete y los herederos de Snoopy, tengan las jugosas ganancias en proporción de todo lo que genera la franquicia.
Sony lidera el regreso de Snoopy y su pandilla: ¿Qué nuevos proyectos están en marcha?
Tras invertir $457 millones de dólares para adquirir el 80% de los derechos de Snoopy y toda su pandilla, Sony Pictures se posiciona para explotar la franquicia en varias áreas clave, puede realizar, cine animado, videojuegos, parques temáticos, y mucho en streaming.
Sony tiene ahora la libertad de producir largometrajes animados de gran escala, siguiendo el estilo de la película de 2015, e incluso desarrollar nuevos formatos cinematográficos.
Dado que Sony es propietaria de PlayStation, se anticipa la creación de videojuegos de Snoopy con un nivel de calidad superior al visto hasta ahora.
Con la exitosa gestión previa del Museo de Snoopy en Tokio por parte de Sony Music Japan, los planes futuros apuntan a expandir estas experiencias a una escala global.

Aunque Sony ahora es el dueño mayoritario, los acuerdos de transmisión existentes (incluyendo series clásicas y nuevas en Apple TV+) se mantendrán por el momento. Sin embargo, en el futuro, Sony tiene la opción de trasladar todo el contenido a sus propias plataformas o renegociar las licencias de distribución.
La historia de Snoopy
La historia del nacimiento de Snoopy es una de las más curiosas del mundo del cómic, porque el perro que todos conocemos hoy no se parece en nada al que debutó en 1950. Y es que Snoopy no nació de la pura imaginación de Charles M. Schulz; se inspiró en su perro de la infancia llamado Spike, un perro blanco y negro, mezcla de pointer y dálmata.

Charles M. Schulz

Originalmente, Schulz quería llamar al perro «Sniffy». Sin embargo, descubrió que ya existía un perro en otro cómic con ese nombre. Recordó entonces que su madre, poco antes de morir, le había dicho que si alguna vez tenían otro perro en la familia, deberían llamarlo «Snoopy»


