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La BUAP Lidera la Conservación de Encinos en México y Centroamérica
Por: Miguel Ángel Pérez Merchant
El Jardín Botánico Universitario (JBU) de la BUAP posee la colección de encinos más importante de México y América Latina, custodiando 65 especies, incluidas varias amenazadas o en peligro de extinción. Consciente de su papel crucial en la preservación de este género, la institución implementa diversas estrategias para prevenir su extinción, enfocándose en la investigación, el manejo sostenible y la conservación.
El género Quercus, conocido como encino o roble, es uno de los más diversos del mundo, con aproximadamente 600 especies. México es el país con mayor riqueza de estas especies, albergando 179, de las cuales 117 son endémicas. A nivel estatal, Puebla ocupa el tercer lugar con 49 especies, solo superado por Oaxaca (55) y Jalisco (50).
Allen J. Coombes, curador de colecciones científicas del JBU e integrante del Consorcio Global para la Conservación de Quercus (GCCO) de Norteamérica, explicó que, debido a las limitaciones de espacio de la mayoría de los jardines botánicos para mantener grandes cantidades de individuos por especie, se ha optado por establecer «metacolecciones» o colecciones distribuidas. Este enfoque implica repartir los ejemplares entre varios jardines para optimizar su conservación. «Como el Jardín Botánico no es tan grande, no es posible tener el número adecuado de plantas necesarias para su preservación. Por eso, establecemos colaboraciones para cultivar la misma especie en diferentes jardines de México y América Central», señaló Coombes.
Como resultado de este esfuerzo colaborativo, en 2020 se publicó el Manual para la propagación de Quercus: Una guía fácil y rápida para cultivar encinos en México y América Central, editado por Maricela Rodríguez Acosta y Allen J. Coombes. Este material didáctico gráfico es una herramienta valiosa para enseñar a las comunidades rurales métodos sencillos para propagar estas especies, detalló el curador.
Conservación Digital de la Colección
P
ara documentar su colección de encinos y otras plantas vivas, el maestro Allen Coombes informó que, desde hace cinco años, se lleva a cabo un proceso de escaneo de hojas, flores y corteza de cada planta. Este trabajo, realizado principalmente por voluntarios, consiste en escanear y registrar cada ejemplar para construir una base de datos fundamental para asegurar el conocimiento sobre la biodiversidad.
El escaneo de la colección viva es una labor de gran importancia porque permite visualizar la evolución y los cambios en las especies, así como su respuesta a enfermedades, plagas y variaciones climáticas en zonas específicas a lo largo del tiempo.
Esta información está disponible al público en el portal de la Red de Herbarios Mexicanos, una plataforma que ofrece datos e imágenes de especímenes, observaciones de campo, inventarios de especies, fotografías, información taxonómica y datos sobre la distribución de las especies.
«Para nosotros como investigadores esta información es de utilidad, porque no necesitamos acudir directamente a los herbarios y consultar el ejemplar en cuestión, acción que dañaría a los mismos», concluyó el maestro Allen Coombes.

