Revista Digital Interactiva

 

Desde la perspectiva de un animador, lo que Hiraoka logra aquí es la libertad absoluta de la forma. No hay «rigs» (esqueletos digitales) que limiten el movimiento. El video es una corriente de conciencia visual donde la biología se encuentra con la abstracción. Vemos células dividiéndose que se transforman en cuerpos, que a su vez se disuelven en geometría sagrada y fluidos cósmicos.

La técnica: El «boil» emocional

La magia reside en la textura. Hiraoka utiliza un estilo que emula (o utiliza directamente) el lápiz sobre papel rugoso.

  • La Línea Viva: Como animadores, solemos limpiar los trazos. Aquí, Hiraoka hace lo contrario: celebra el «hervor» (line boil) de la línea. Cada fotograma vibra, recordándonos que hay una mano humana dibujando 12 o 24 veces por segundo.
  • Metamorfosis continua La técnica de morphing es la protagonista. No hay cortes abruptos; todo fluye como el agua. Es un viaje ininterrumpido hacia las «entrañas de la emoción», visualizando lo que se siente al existir (On Being). La animación no ilustra la música, sino que parece nacer de ella.

Sincronía sinestésica

La música de Max Cooper, conocida por su complejidad estructural, junto a la voz etérea de Félix Gerbelot, encuentra su contraparte visual perfecta. Los momentos de tensión sonora se traducen en líneas caóticas y rayones oscuros, mientras que las armonías vocales se abren en espacios blancos y formas suaves. Es una danza entre el caos biológico y la paz espiritual.

Es una obra que nos recuerda que, a veces, un lápiz y una comprensión profunda del movimiento son las herramientas más poderosas para narrar lo invisible.

Créditos de producción

Para dar el reconocimiento merecido a los creadores de esta pieza:

  • Música: Max Cooper & Félix Gerbelot
  • Dirección y animación: Masanobu Hiraoka
  • Discográfica: Mesh
  • Álbum: Unspoken Words

Masanobu Hiraoka