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“Kiki: Entregas a Domicilio”: Llega el reestreno del anime clásico de Studio Ghibli en salas de cine
Por. Miguel Ángel Pérez Merchant


Hayao Miyazaki
Estrenada en 1989 y dirigida por Hayao Miyazaki, “Kiki: Entregas a Domicilio” es una de las producciones más entrañables y populares de Studio Ghibli. Atendiendo a la demanda del público, la película llegó para una temporada de reencuentro que terminó hace poco.
Dirigida por Hayao Miyazaki, es una de las películas más tiernas y muy famosas de Studio Ghibli. A diferencia de otras obras del estudio que incluyen guerras o mundos espirituales complejos, esta es una historia «coming-of-age» (de aprendizaje y madurez) muy dulce y aterrizada.
La trama sigue a Kiki, una joven bruja de 13 años que, siguiendo la tradición, debe dejar su hogar para pasar un año viviendo sola en una ciudad nueva y así completar su entrenamiento. Acompañada de su gato negro y sarcástico, Jiji, se establece en Koriko, una pintoresca ciudad costera de estilo europeo.
Dado que volar en escoba es su única habilidad mágica desarrollada, decide establecer un servicio de entregas aéreas con el apoyo de los propietarios de una panadería local.

La película trasciende la magia para explorar sentimientos humanos profundos con los que es fácil identificarse, como la pérdida de la inspiración. En un punto crucial de la historia, Kiki atraviesa una crisis existencial que la lleva a perder la capacidad de volar y de comunicarse con Jiji. Este suceso funciona como una poderosa metáfora del «bloqueo creativo» o la depresión que puede surgir por la autoexigencia excesiva.

La cinta aborda el trascendental salto de la niñez a la vida adulta, enfrentando la soledad de vivir lejos de los padres y la responsabilidad de sostenerse económicamente. Kiki se embarca en la búsqueda de su propia identidad, más allá de su rol de «bruja», mientras intenta adaptarse a un mundo en rápida modernización.
Checa Por Qué es “Kiki: Entregas a Domicilio” una de las historias más queridas de el fandom de Studio Ghibli

Aunque no tiene las batallas épicas de La Princesa Mononoke o la fantasía desbordante de El Viaje de Chihiro, Kiki tiene un lugar especial en el corazón de los fans por razones mucho más íntimas y personales. Se dice que el autor escribió esta historia como un homenaje a las chicas japonesas que migran del campo a la gran ciudad para abrazar una problemática irremediable.
Kiki es quizás la representación más honesta del bloqueo creativo. Cuando ella pierde sus poderes, no es por una maldición, sino porque ha perdido la alegría en lo que hace. Nos enseña que descansar y alejarse un poco de nuestras obligaciones es necesario para recuperar la chispa. Para muchos adultos, verse reflejados en esa fatiga mental es muy catártico.
Kiki afronta dificultades económicas y se siente marginada al compararse con jóvenes de su edad que siguen las últimas tendencias. Además, experimenta la profunda soledad que conlleva establecerse en una ciudad donde es una completa desconocida.
A pesar de sus luchas internas, el mundo de Kiki es increíblemente amable. Desde Osono (la panadera que le da hogar) hasta Ursula (la pintora que actúa como hermana mayor), la película nos recuerda que siempre hay personas dispuestas a tendernos la mano cuando estamos perdidos. Es una película que te hace sentir a salvo.

Clásicos imperdibles de Studio Ghibli
El reestreno de Kiki nos recuerda que Studio Ghibli tiene otros clásicos que merecen la pena ver en algún servicio de streaming como Apple Tv o Amazon Prime, así como el catálogo en Netflix.
Mi vecino Totoro (1988)
La princesa Mononoke (1997)
El viaje de Chihiro (2001)
El castillo ambulante (2004)
Ponyo (2008)


