Jun
“Asesinato para principiantes” segunda temporada: un thriller intenso y dramático llegó a Netflix
Por. Miguel Ángel Pérez Merchant

Basada en la novela “Good Girl, Bad Blood” de Holly Jackson, la segunda temporada de la exitosa serie británica de misterio y thriller, “Asesinato para principiantes”, llegó el pasado 27 de mayo de 2026 a través de Netflix y BBC Three allá en Reino Unido.

Esta nueva entrega retoma la historia de Pip tras el cierre del caso de Andie Bell. Aunque la protagonista intenta retomar su cotidianidad, una nueva desaparición la sumerge nuevamente en el desorden.
La temporada logra sostener el interés gracias a una narrativa adictiva, propia del suspenso juvenil, plagada de pistas, cambios de sospechosos y cierres de episodios que obligan a ver el siguiente de inmediato. La nueva temporada muestra a Pip Fitz-Amobi tratando de lidiar con las consecuencias emocionales que dejó el primer caso.
Después de descubrir la verdad detrás del asesinato de Andie Bell, la protagonista decidió mantenerse lejos de cualquier investigación criminal. Mientras tanto, el pueblo se preparaba para el juicio contra Max Hastings, personaje interpretado por Henry Ashton.
Pero todo cambia cuando Jamie Reynolds, hermano de Connor, desaparece sin dejar rastro días antes de que comience el proceso judicial. A partir de ese momento, Pip vuelve a involucrarse en una investigación que rápidamente empieza a revelar nuevos secretos dentro de Little Kilton.

La dirección de Dolly Wells demuestra un dominio del thriller juvenil actual, apostando por un ritmo ágil, una estética pulcra y una banda sonora persistente que acentúa la amenaza latente en los suburbios. No obstante, muchas secuencias —desde interrogatorios hasta revelaciones finales— parecen avanzar por inercia, resultando correctas pero poco sorprendentes.
La critíca asegura que “Asesinato para principiantes” segunda temporada se aleja del realismo o la frescuera inicial
La serie “Asesinato para principianrtes” segunda temporada, parece haber perdido la frescura de su debut. Expertos en cine señalan que mientras en la primera temporada el proceso de Pip como investigadora aficionada se sentía espontáneo, en esta ocasión la ejecución se percibe más mecánica, limitándose a seguir una fórmula probada.

El misterio es cautivador, pero no logra igualar la intensidad emocional ni la tensión de los capítulos originales. El enfoque de la directora Dolly Wells mantiene la atención, aunque sugiere que la serie ha comenzado a priorizar su arquitectura de intriga por encima del desarrollo de sus protagonistas.
Al menos desde la óptica de algunos expertos en la fuente cinematográfica, en esta serie el elenco secundario se percibe limitado por sus funciones dentro del rompecabezas narrativo. Al ser utilizados principalmente como herramientas para generar giros en la trama, el desarrollo de su profundidad emocional se ve condicionado.
Ni la crítica la deja fuera de ser una mala serie, por el contrario, las exigencias son latas ante el éxito de la primera entrega.


