Revista Digital Interactiva

Por: Brenda Ramírez Ríos

 

Título: Geek Girl

Plataforma: Netflix

Si estás buscando una serie ligera, encantadora y con un corazón enorme, Geek Girl es nuestra recomendación. Basada en las novelas juveniles de Holly Smale, la miniserie sigue la vida de Harriet Manners, una adolescente neurodivergente atrapada en la incomodidad de la secundaria que, por un giro del destino, es descubierta por una prestigiosa agencia de modelos.

 

Harriet (interpretada por Emily Carey) es una enciclopedia andante de datos curiosos, socialmente torpe y muy auténtica. A diferencia de otros dramas adolescentes que recurren a la rivalidad o al drama, aquí vas a encontrar dinámicas mucho más sanas. Hay amistad verdadera, una familia que apoya (aunque a veces de forma un poco caótica) y un tierno romance. Eso sí, la narrativa entera está vista desde la perspectiva neurodivergente, digamos, un mundo ideal de comprensión.

 

El mundo de la alta moda suele retratarse como superficial o cruel, pero aquí sirve como un espejo para que Harriet entienda que lo que la hace “rara” es precisamente su mayor superpoder.

 

Con solo 10 episodios de unos 30 minutos cada uno, la serie mantiene un ritmo ágil y divertido. Te la vas a terminar en un fin de semana casi sin darte cuenta.

 

Geek Girl es un cálido abrazo en formato serie. No pretende revolucionar el género del drama juvenil, pero muestra una nueva perspectiva de la figura de la “chica geek” con humor y mucho estilo.