Mimí Derba
Mimí Derba

Por: Brenda Ramírez
Herminia Pérez de León conocida artísticamente como Mimí Derba, fue una pionera en la industria cinematográfica. Su trayectoria habla de una mujer que en una época de transformaciones sociales en México, decidió que no bastaba con actuar, había que crear, combatir y producir.
Antes de que el cine fuera habitual en México, Mimí Derba ya era una celebridad en el teatro de revista. Su debut en 1912 marcó el inicio de una carrera donde su voz y presencia física la convirtieron en la tiple favorita del público. Según crónicas de la época, su elegancia y cultura la distinguían de otras vedettes, esto le permitía transitar con éxito de la opereta a la comedia musical.

El año 1917 fue crucial para la historia del cine mexicano. Junto al fotógrafo Enrique Rosas, Mimí fundó “Azteca films”, la primera gran empresa productora del país. Este paso fue revolucionario. Derba entendió que para que el cine nacional compitiera con las producciones extranjeras, necesitaba una estructura de estudio. En las producciones de Azteca films, Mimí actuaba, escribía guiones y supervisaba la edición.
A Mimí Derba se le acredita la dirección de la película “La Tigresa”, convirtiéndose en la primera mujer en asumir ese rol en el cine nacional.


Aunque Azteca cerró debido a la inestabilidad económica de la época, su carrera no se detuvo. Logró una transición impecable al cine sonoro. En la época de oro su registro cambió, dejó atrás los papeles de mujer fatal o triple joven para convertirse en la encarnación de la distinción y la autoridad. Sus interpretaciones se abuelas aristocráticas o madres de carácter firme en películas dirigidas por figuras como Israel Rodríguez o el indio Fernández son referentes académicos de la actuación
Algunas de sus obras más importantes, en diferentes roles son: “La Tigresa” de 1917 “Santa” de 1932 “El Baisano Jalil” de 1942, “Ustedes los ricos” de 1948 y “Salón México” en 1949.
El legado de Mimí Derba trasciende sus películas. En el México postrevolucionario, Derba demostró que una mujer podía ser la dueña de los medios de producción y tomar decisiones creativas detrás de la cámara. Fue una de los primeros íconos de estilo y elegancia en la Ciudad de México, dictando tendencias desde el escenario.
A través de sus crónicas periodísticas recopiladas en libros como “Realidades”, dejó un registro invaluable sobre la vida artística y social del México de principios del siglo XX.

Mimí Derba falleció en 1953, dejando tras de sí más de 70 películas y el cimiento de lo que hoy es la cinematografía mexicana. Fue, sin duda, la mujer que enseñó a México a verse a sí mismo en la pantalla grande.