Edith Head
Edith Head

Por: Brenda Ramírez Ríos
Durante la era dorada de Hollywood, mientras los directores orquestaban la acción y los actores recitaban sus líneas, el aspecto visual que definía la psicología de los personajes solía estar en manos de una sola persona: Edith Head. Con una carrera de seis décadas y más de 400 películas, Head no solo vestía actrices, construía íconos.
Edith no venía del mundo de la alta costura parisina como sus contemporáneos. Comenzó como profesora de francés y arte, y entró en el departamento de vestuario de Paramount mintiendo un poco sobre sus habilidades técnicas, incluso presentando bocetos que no eran suyos. Sin embargo, su capacidad de aprendizaje y su agudo instinto político la llevaron a convertirse en directora del departamento de vestuario.
Su apariencia (gafas oscuras, fleco rígido y trajes sobrios), era una armadura profesional. Head entendía que su trabajo era ser una mediadora entre los caprichos de las estrellas, las exigencias técnicas de la cámara y la visión de los directores.


Edith Head fue una maestra de la psicología del color y la forma. Entendía que en el cine, el vestuario es una herramienta narrativa.
Colaboró estrechamente con Alfred Hitchcock en 11 películas. Para él, creó el concepto de la “rubia sofisticada”, utilizando colores fríos y líneas que sugerían una elegancia distante. como se ve en el icónico traje verde de Tippi Hedren en “Los pájaros” o los vestidos de Grace Kelly en “La ventana indiscreta”.

A Head no le importaba la exclusividad, le encantaba que sus diseños fueran imitados. Tras el estreno de “Un lugar en el sol”, el vestido de fiesta de Elizabeth Taylor se convirtió en el estándar para las graduaciones en todo Estados Unidos.


Edith Head fue pionera en entender cómo las telas reaccionaban a los nuevos procesos de color. Sus famosas gafas azules no eran por vanidad, eran lentes que le permitían ver cómo los colores se traducirían a la escala de grises del cine en blanco y negro.
Su dominio y su longevidad en la industria la convirtieron en la mujer más laureada de la historia del cine. Sus ocho premios Oscar cubren una variedad de asombrosos estilos, desde el rigor histórico hasta la fantasía.

Edith Head falleció en 1981, pero su influencia prevalece. Sí, es también quien inspiró el personaje de Edna Moda en “Los increíbles”. Cada que escuchamos “¡nada de capas!” estamos ante un homenaje a su disciplina, ingenio y el carácter inquebrantable de una mujer que decidió que en el cine, la ropa, nunca es solo ropa.
