Hildur Guõnadóttir
Hildur Guõnadóttir

Por: Brenda Ramírez Ríos
Hildur Guðnadóttir se ha encargado de transformar la percepción del sonido en el cine contemporáneo. Su enfoque construye un ambiente unificado que respira y muta junto a la narrativa. Esta violonchelista y compositora islandesa ha logrado llevar la experimentación acústica a la cultura popular.
Desde sus inicios en Reikiavik, Guðnadóttir mostró una inclinación por las texturas densas. Se formó en la Academia de las Artes de Islandia y en la Universidad de las Artes de Berlín. Durante años, fue una pieza destacada en la escena experimental europea, colaborando con grupos como múm y Pan Sonic, y trabajando de la mano con el compositor Jóhann Jóhannsson.
Su álbum solista Saman, de 2014, es una muestra de su firma, capas de violonchelo combinadas con su propia voz. Crea una sensación de aislamiento y belleza melancólica que más tarde definiría sus trabajos cinematográficos.

La carrera de Hildur ascendió al estrellato global gracias a dos proyectos de suspense.
Primero, para HBO, capturó el horror invisible de la radiación en “Chernobyl”. Hildur rechazó lo convencional. Realizó grabaciones de campo e una planta nuclear desactivada, utilizando el zumbido de los reactores y el movimiento de los metales como materia prima. El resultado fue una banda sonora industrial que le hizo ganar un Grammy y un Emmy.
Después, en Joker, Hildur compuso el tema principal basándose sólo en el guion. Joaquin Phoenix ha declarado que la música de esta compositora, fue fundamental para encontrar los movimientos físicos del personaje, incluyendo las escenas que todos recordamos.


Con Joker, Hildur hizo historia. Ganó el Oscar, el Globo de Oro y el BAFTA a la mejor banda sonora en solitario en una misma temporada. Este hito hizo que reconocieran su talento, pero además, logró visibilidad para las mujeres en la composición técnica.
Su trabajo reciente en Tár (2022) muestra versatilidad. En esta cinta diseñó la música incidental y colaboró activamente en la construcción de la psicología de la protagonista, explorando el poder y la obsesión en el mundo de la música clásica.
Hildur Guðnadóttir sigue residiendo en Berlín, manteniendo un equilibro entre el mundo del cine y su búsqueda personal. Su trabajo nos recuerda que, a veces, para conmover al público, es necesario atreverse a escuchar el silencio y el ruido con la misma intensidad.


